1. Necesidad y utilidad del fenómeno representativo: Es casi un lugar común en la doctrina ubicar a la representación dentro dela figura de la cooperación o colaboración jurídica que un sujeto aporta a otro. La necesidad de la representación se manifiesta para aquel que está jurídicamente imposibilitado de actuar por sí mismo (como sucede con los incapaces). La representación “remedia” la incapacidad, permitiendo que este sujeto pueda adquirir derechos y contraer obligaciones, esto es, participar en la vida jurídica. También es necesaria la representación en casos de imposibilidad física, por ejemplo, cuando una persona se ausenta del lugar donde reside. Fuera de estos casos impuestos por necesidad, también se recurre a ella porque es útil o conveniente emplear un representante. En las sociedades modernas, donde la trama de las operaciones es múltiple y compleja, es imprescindible para facilitar o simplificar la actividad del individuo. 2. La idea de sustitución: El tipo de coo...